
En un escenario donde el comercio físico enfrenta una tormenta perfecta, la Cámara de Comercio de San Miguel de Tucumán difundió una hoja de ruta con recomendaciones fundamentales para que los emprendedores logren sostenerse mediante decisiones inteligentes. Estos consejos de organización financiera y operativa surgen como respuesta a una crisis que combina la pérdida del poder adquisitivo con un cambio de hábito irreversible: el avance imparable del comercio electrónico, que gana terreno incluso en contextos de demanda debilitada. Para la entidad, presidida por Gabriela Coronel, emprender en la actualidad no es solo vender, sino aprender a controlar cada detalle para que el crecimiento sea saludable y sostenible.
La primera recomendación de la Cámara se centra en el orden absoluto: "Anotá todo para después poder controlar", bajo la premisa de que si no se registran ventas, gastos y cobros, es imposible gestionar o tomar decisiones. Esta necesidad de control riguroso se da en un contexto provincial alarmante, donde un informe de la institución advierte que el 64,3% de los negocios tucumanos sufrió una caída en sus ventas y casi el 43% declaró una rentabilidad nula en el primer cuatrimestre. Por ello, la entidad advierte que ante la caída del consumo se requiere mayor eficiencia, ajustando costos, precios y compras, ya que "stockearse sin control ya no sirve" al inmovilizar capital y aumentar el riesgo del negocio.

A nivel nacional, la resiliencia del sector digital es evidente; mientras los locales físicos sufren, el e-commerce mantiene su expansión debido a que permite a los consumidores realizar una "compra inteligente", comparando precios y buscando promociones desde el celular para cuidar el bolsillo. En sintonía con esta búsqueda de eficiencia, la Cámara insta a los comerciantes a "detectar los costos ocultos" como impuestos, comisiones y gastos invisibles que reducen el margen de ganancia sin que el emprendedor lo note. Asimismo, sugieren medir el margen por producto para "evitar vender mucho y ganar poco", identificando cuáles son los artículos que realmente dejan dinero en la caja.
A pesar de que el 85,7% de los clientes en la provincia ya utiliza transferencias o medios digitales, todavía existe una paradoja: el 57,1% de los comercios tucumanos aún no cuenta con un canal de venta online formal, limitando su alcance solo al público presencial. Para mitigar esta fragilidad financiera, la Cámara recomienda "no confundir ventas con plata en caja", recordando que los cobros con tarjetas pueden demorar hasta 15 días. La entidad concluye que es vital utilizar indicadores para saber cuándo entra realmente el dinero y profesionalizar la presencia en la web para capturar la demanda de un universo de compradores que, según datos nacionales, ya alcanza a 25 millones de personas en todo el país.